Descubre la magia del espresso italiano en cafeterías históricas como Sant’Eustachio Il Caffè en Roma o Caffè Gilli en Florencia. Entre una taza y otra, déjate maravillar por la arquitectura y el arte renacentista.
Sant’Eustachio Il Caffè: Una joya en Roma
Ubicado cerca del Panteón, Sant’Eustachio Il Caffè es una leyenda viva del café romano. Desde 1938, este pequeño local ha enamorado a locales y turistas con su famoso “Gran Caffè,” un espresso cremoso elaborado con una receta secreta. El ambiente retro y la decoración modesta contrastan con la calidad sublime de sus cafés. Pedir en la barra y disfrutarlo de pie, como lo hacen los romanos, es parte de la tradición.
Pero no es solo el café lo que hace especial esta parada. A pocos pasos se encuentran maravillas arquitectónicas como la Basílica de Santa Maria sopra Minerva y, por supuesto, el Panteón. Este entorno histórico añade un toque de magia al disfrute de tu taza, conectando la experiencia con siglos de historia.
Caffè Gilli: Elegancia florentina
En Florencia, la cuna del Renacimiento, el Caffè Gilli lleva más de 270 años deleitando a sus visitantes con una mezcla de tradición y sofisticación. Fundado en 1733, es el café más antiguo de la ciudad y se encuentra en la majestuosa Piazza della Repubblica. Su interior art nouveau, con candelabros, espejos dorados y vitrinas de madera, invita a sumergirse en un ambiente de lujo y nostalgia.
El espresso aquí es tan refinado como su entorno, y suele ir acompañado de pastelería artesanal, como los famosos “cantuccini” o los exquisitos bombones. Además, desde la terraza del Gilli, se puede admirar la vibrante vida de la plaza mientras te sumerges en el arte del “dolce far niente.”




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